Quiénes Somos

Misión

Crear proyectos de ERNC de manera sostenible y con énfasis en el desarrollo local, de manera de contribuir a las necesidades del país con energía competitiva, segura y limpia, preservando el patrimonio medioambiental y cultural de las zonas en donde éstos se emplazan.

Visión

Creemos en una matriz energética con fuerte participación de Energías Renovables no Convencionales (ERNC) -en especial de Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCHs)-, velando por generar, competitivamente, incrementado la seguridad del sistema y produciendo de manera sostenible. Visualizamos a nuestro país aprovechando la energía renovable de sus canales de riego y cauces naturales, con sustentabilidad y en armonía con las comunidades vecinas, así como con el desarrollo turístico de las comunas rurales.

Valores
  • Honrar los compromisos sociales y medioambientales.
  • Actuar con integridad.
  • Excelencia operativa.
  • Disfrutar del trabajo.

Ventajas de las mini hidro

Las mini hidro o Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCHs) poseen una serie de características que las hacen destacar dentro de las fuentes de Energía Renovable no Convencional (ERNC), hecho que ha influido en que los países que cuentan con mayores recursos hídricos a nivel mundial, saquen provecho de sus beneficios, como fuente generadora de energía limpia.

Se estima que un 20% de la energía generada a nivel mundial proviene de la hidroelectricidad y que un 90% de las ERNC también es producto de esta fuente. Por ejemplo, en Europa existen más de 14.000 centrales en operación: países como Italia, España y Austria, tienen 1.500 PCHs cada uno, por su parte Noruega ya casi suma 1.100.


ERNC

Competitivas

Usan tecnología madura y poseen un factor de planta que en Chile puede superar el 80%. Además, su vida útil es de aproximadamente 40 años, que con mantenciones puede extenderse en forma indefinida.

Seguras:

Son predecibles y permiten planificar la producción anual. Además, son muy seguras frente a las catástrofes naturales.

Sustentables:

Poseen un bajo impacto medioambiental, ya que se integran al entorno; además, el agua que utilizan se devuelve íntegramente a su cauce.

Suman desarrollo local:

La construcción de una PCH implica beneficios para la comunidad, tales como generación de empleos directos e indirectos, temporales y definitivos, los que contribuyen a desarrollar el lugar donde se emplazan.

Sostenibilidad de comunidades:

Al llevar progreso y desarrollo a zonas aisladas, las PCHs contribuyen a disminuir la migración de personas y, por tanto, a preservar las comunidades y sus tradiciones.

Desarrollo rural:

Mejoran el nivel de tensión eléctrica en zonas alejadas del SIC; así, aportan al desarrollo industrial de zonas rurales que se encuentran distantes del Sistema Troncal.

Ayuda a una mejor regionalización y menos descentralización:

Un número importante de estos proyectos se localizan en sectores rurales, lo que favorece su actividad económica y el desarrollo regional.

Aportan a la desconcentración de la industria:

Esta ERNC permite el ingreso de nuevos actores a la industria, reforzando la competitividad y permitiendo el desarrollo de PYMEs de energía.

Compatibles con otras actividades económicas:

Las PCHs conviven en perfecta armonía con otras actividades productivas como la agricultura, la forestal e, incluso, el turismo. Así, por ejemplo, hay centrales que se implementan a partir de canales de riego y que operan en forma paralela para ambos usos, por una parte continúan proveyendo de agua para el riego y, por otra, la fuerza del agua se utiliza para generar energía limpia y renovable.

Fuente propia de energía:

Sustituye importaciones de petróleo y carbón y reduce dependencia de combustibles extranjeros, dando oportunidad a nuevas fuentes de energía.

Producen generación distribuida:

Es posible desarrollar proyectos mini hidros a lo largo de todo Chile, ya que su potencial se encuentra distribuido en distintas zonas y cuando falla una, las demás siguen operando.

Eficientes en el uso de energía:

Las PCHs se encuentran cerca de los centros de consumo, por lo tanto, al inyectar su energía al SIC tienen un muy bajo porcentaje de pérdida, lo que las convierte en una fuente de ERNC energéticamente eficiente.


Desafío 2020

Actualmente, sólo un 3% de la energía que se inyecta al Sistema Interconectado Central (SIC) corresponde a Energía Renovable no Convencional (ERNC), hecho que se pretende revertir de manera acelerada y sostenida, pues el Gobierno ha puesto como meta país que en el año 2020, un 20% de la energía del SIC sea ERNC.

Frente a este panorama, los diversos recursos naturales que posee Chile jugarán un rol protagónico en la consecución de dicha meta y para que ello suceda es necesario hacer ciertas modificaciones a las normativas vigentes, de modo que se pueda agilizar el desarrollo de proyectos. Por ejemplo, para que más Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCHs) tengan la opción de evacuar la energía que generan al SIC, es necesario que tengan acceso a las líneas de transmisión y para ello se requiere implementar soluciones técnicas que lo faciliten.

Igualmente, para ayudar a concretar este desafío es necesario que se siga avanzando en destrabar las barreras que afectan el desarrollo de las distintas fuentes de ERNC y en generar instrumentos que fomenten su desarrollo, principalmente desde la perspectiva del financiamiento.

En la medida en que Chile incremente la generación de energía partir de fuentes limpias y renovables, se perfilará en forma decidida hacia el desarrollo, tal como ocurre en los países europeos, los cuales están comprometidos con el desafío de combatir el calentamiento global, reduciendo sus emisiones tóxicas.


Cambio Climático

El calentamiento global es un efecto colateral que vive el planeta producto de su vertiginoso desarrollo, el cual ha llevado al aumento de la temperatura en distintos lugares, especialmente en los territorios Ártico y Antártico, con el consecuente derretimiento de hielos y posterior efectos sobres su flora y fauna, el cual desequilibra el planeta en general.

Estos efectos negativos son consecuencia de la emisión de gases con efecto invernadero, y los principales responsables de dichas emisiones son los países más desarrollados, debido a la gran cantidad de actividad productiva que realizaron en sus períodos de mayor auge, la cual trajo aparejada gran cantidad de contaminación debido al uso de energías contaminantes, que tuvo efectos de los cuales los emisores no fueron conscientes mientras ocurrían. Sin embargo, más tarde, cuando se evidenció el daño, los países industrializados reconocieron su responsabilidad y, como una medida tendiente a revertir esos efectos, en el año 2005 firmaron el Protocolo de Kyoto, el cual busca promover el desarrollo sustentable.

De esta forma, aquellos países que más contribuyeron al calentamiento global, hoy están ayudando a promover el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) en los países menos desarrollados, como Chile, a los cuales se les incentiva en la producción limpia a cambio de un estímulo económico. Así, mientras los países en vías de desarrollo disminuyen su impacto medioambiental, a través de la utilización de energías limpias, los países ricos les compran bonos de carbono, que son equivalentes a las emisiones de gases con efectos invernadero que no se hacen y se genera un equilibrio, en el sentido que los países más pobres perciben más ingresos y lo países ricos pagan con dinero el daño ocasionado al planeta.

En Chile, APEMEC tiene un programa de MDL para mini hidros, el cual busca promover el desarrollo limpio entre los desarrolladores de pequeñas centrales hidroeléctricas.
Más info en www.apemec.cl


Crisis Energética

Uno los mayores desafíos que enfrentan las sociedades actuales -en constante crecimiento-, es poder asegurar el abastecimientoenergético para el normal desarrollo de sus actividades productivas.

Nuestro país se ha caracterizado por seguir un modelo dependiente, en términos del origen de su energía, dado que mayoritariamente utiliza combustibles fósiles como carbón, gas natural y petróleo, los cuales debe importar, sometiéndose a los vaivenes de la economía, debido a las constantes alzas que sufren estos productos, particularmente el crudo.

Asimismo, depender del suministro extranjero implica un constante temor a que, por diversas coyunturas, el país quede expuesto a sufrir una crisis energética -como ya ha ocurrido-, lo que ha obligado a racionar los recursos y cambiar nuestras pautas de consumo.

Hogares, hospitales, colegios, empresas y prácticamente todas las actividades productivas requieren de energía, por ello, cuando el Sistema Interconectado Central (SIC) sufre algún desperfecto y se provoca un apagón, queda en evidencia lo vulnerable de nuestro sistema y la latente amenaza de crisis energética.
La forma de neutralizar esta “amenaza” es mediante la reducción del uso de recursos fósiles, los cuales no son renovables, y el aumento de energía derivada de fuentes renovables, de las que nuestro país posee vastos recursos, entre los que se cuentan: energía solar, geotérmica, undimotriz, biomasa forestal y mini hidro, entre otras.

Incrementar el desarrollo de fuentes de Energía Renovables no Convencionales (ERNC), no sólo responde a combatir la crisis energética, sino que es parte de una política energética implementada a nivel mundial, que busca combatir el calentamiento global y sus consecuencias en nuestro planeta, dado que las fuentes de energía fósiles producen grandes cantidades de emisiones de gases con efecto invernadero, que contaminan nuestro entorno y afectan la biodiversidad.

En este sentido, Chile se ha propuesto la ambiciosas meta de que en el año 2020, un 20% de nuestra matriz energética provenga de fuentes de ERNC, y en este contexto, el sector mini hidro tiene mucho que aportar, dado que ésta es segura, sostenible y competitiva, y su potencial está estimado en más de 10.000 MW.